Numberless

20/6/09

LOS DÍAS CERO.


¡Ah!, señores no-lectores, que bueno verlos por acá.

Aprovechando la instancia, creo que les hablaré de ciertos días,
todos tenemos algunos días especiales, de todo tipo, como por ejemplo
los "dies irae", así que yo les hablaré de los días cero.

Un día cero, es como por ejemplo, el día en que me quedé mirando
fijamente una taza de café, mas aún, asombrada, mi vista se detuvo sobre
la superficie de esta. Así parecía un vapor danzar sobre la superficie
del café, meciéndose por el contorno, como si patinara sobre un lago
congelado, aquel cúmulo de vapor, ese fue un día cero.

Son tantos ya, que lo cotidiano de mi vida está lleno de años, y que
si le pido a alguien que me ame una astilla de leña, le costaría mucho
entender lo que le pido. Es como decir: "Quiéreme dos cubitos de azúcar"
o "saborea estas palabras", es complicada la retorica en los días cero,
pero complicada para los que viven días numerados. Vivir los días estos,
es como vivir fuera del margen, es como ir al parque a caminar y ser
un sujeto monocromo dentro de un cuadro vivaz y poderoso para los conos.
Hay de mi señores, quisiera ver mi calendario cuando se le acabarán
tantos ceros unos tras otro. Ahora, son las 0:00, y con otro cero más,
reinicio otro día cero, que en el fondo es el ciclo del día anterior.

Ojalá algún día acaben estos días sin número.

Carta a un amigo lastimado.

¿Cómo has estado? En estos días he estado soñando contigo.
Es triste, porque en todos los sueños siempre termino diciéndote adiós
porque me pides que te deje pasar este dolor solo, pero a la vez sé que
te sientes abandonado. Ya son muchas las veces que te digo me gustaría
ayudarte con ello, pero francamente una idea buena no viene a mi mente.
De verdad lo intento, de verdad que lo deseo, pero al final me arrepiento
o no sirvo de mucho y termino siendo solo una pequeña testigo; una persona
vestida de gris oscuro entre la multitud de negro que ves.
¿Recuerdas cuándo me encontraste?
Estaba igual que tú. Pedía a gritos lo mismo y cuándo resultó que terminé
enferma en un hospital ficticio, uno creado por apoyo de mis "amigos",
toqué el fondo de todo. No pude más. Días antes estaba pensando en terminar
con todo pues ya nadie a mi alrededor valía la pena para tener conversaciones
que alimentaran mis ganas de vivir... o eso pensé.
Así pasó, así estaba, y entonces, te encontré. Tú me enseñaste tantas
cosas, me privaste de tanto... me querías ver bien y fuiste mi apoyo... mi
llanto.
Tanto me has marcado de manera positiva, que no sé como corresponderte en
este momento. No quiero llenarte de clichés baratos, desesperantes, ni de
cosas que ya sabes pero que son difíciles de llevar a cabo debido a como
tus ánimos se encuentran en este momento. Sólo quiero estar ahí, sólo deseo
que estés bien de la forma que para ti sería. Te lo mereces. Ser feliz,
te lo mereces.
Es muy frustrante, lo sé, cuándo quieres algo con muchas ganas, y aún
más cuando no lo puedes conseguir. Cuando amas a alguien con todas tus
ganas, pero esa persona decide que no debe de ser así... cuando crees que todo
está en tu contra porque no te sale bien o quizás ni siquiera te sale. De verdad
que lo entiendo, se dura mucho tiempo para superar una situación tan
deliciosamente estresante y a la vez incomodante. Quisiera poder tener
la habilidad de escribir todo lo que siento, lo que me gustaría decirte,
pero por el momento, sólo se me ocurre decir algo:
Aunque lejos este, cerca cuando lo imagines, si puedo escucharte/leerte/ayudarte
estaré contigo.
Te quiero mucho.

It wasn't forever.

19/6/09

un beso turba tu mirada
una caricia te hace temblar
un suspiro te corta el aliento
una sonrisa... te hace dudar.

ocultada en la almohada
una lagrima que te hará recordar
que un día fuisteis amada
solo que el galán, no volverá.